MENU

EXPOSICIONES

MARIONNETTES - EXPOSICIÓN + PERFORMANCE

Dentro de la programación del Festival de Artes Escénicas EZTENA de Rentería, Alvaro Ledesma presenta Marionnettes, una exposición formada por obras escultóricas con un aire marcadamente teatral. El visitante/espectador de la exposición encontrará personajes fantásticos e imposibles, creados a partir de materiales reciclados, retales de hierro, herramientas, trapos viejos, cobrando una vida propia e inesperada.

En la clausura de la exposición el propio autor realizará junto al colectivo METROKOADROKA una performance. Dramaturgia: Oier Guillan - Actores: Ainhoa Alberdi / Iraia Elias / Amaia Corral / Joseba Roldan - Música: Alvaro Ledesma

ALVARO LEDESMA DESPUÉS DEL DILUVIO

Nada es fácil, nada es cómodo, el significado no es inmediato en la obra de Alvaro Ledesma porque abandona salvajemente las claves de comunicación y detiene bruscamente nuestra propia reacción desde el primer instante que nuestro conocimiento artístico se posa acariciando la segunda pátina de unas fotos que no tienen ninguna capa.

Extracto del libro "Alvaro Ledesma después del diluvio", de Joaquín Garrido.

ESSERE NIENTE

“Essere Niente” es una completa retrospectiva de la obra escultórica de Álvaro Ledesma (San Sebastián, 1975), desde sus inicios como artista en ciernes, hasta la madurez y personalidad de sus trabajos más recientes. La muestra cuenta con más de medio centenar de piezas y recorre toda su evolución a través de las diferentes etapas por las que avanza y los puntos de inflexión en los que se detiene. A lo largo de 13 años de incesante exploración en prácticamente todas las disciplinas creativas posibles (escultura, pintura, escenografía, literatura, vídeo, instalación, fotografía y música), la escultura es aquella en la que nace un herrero de oficio con inquietudes de artista.

“Essere Niente” (en italiano, “No ser nada”), es la sensación inevitable del pensador exhausto y el animal rendido, la impotencia de la memoria que desea el olvido y la calma trágica de la resignación que pesa. En cambio, Ledesma es capaz de filtrar el drama de la condición humana y concebir un ente que necesita esperanza. En su primera etapa de “Brotes” y “Metamorfosis” se desprende de la angustia y la rabia, asume después “El Don y La Condena” que le impone la vida y le concede el arte, somatiza sus “Espektros” más profundos, acaba regalándonos la magia de lo inexistente en su fascinante serie de “Imanes” y se olvida finalmente de si mismo creando los maravillosos y fantásticos personajes de “Marionnettes”.

MYSELF

Puede parecer que un autorretrato es la forma que tiene un artista de mostrarnos cómo es él mismo físicamente. Pero el fotógrafo Alvaro Ledesma se esconde detrás de las instantáneas de su rostro y lo que nos muestra es un mundo acuoso, líquido, lleno de reflejos, transparencias, y en definitiva...apariencias. Espejos que en vez de aclarar confunden, lágrimas que en vez de limpiar embotan, humedades nocturnas que oscurecen, lupas que distorsionan.

Agua hueca hay en las esculturas de espuma etérea, agua informe evaporándose en la ropa, agua contenida en el sifón del retrete, agua llorada en sus ojos, agua escupida desde sus entrañas.... Sudor de melancolía abrazado a un mono de peluche. Epidermis de clorofila que ocultan. Vahos que pesan como corazas de armaduras. Sangre espesa e inmaculada.

Acuosa es la lente de su cámara como gota redonda del distorsionador espejo de sí mismo.

Texto: Joaquín Garrido

MARIONNETTES

Recuerdo la primera impresión que me causaron las Marionnettes de Alvaro Ledesma en su taller: surgidas de una nada caótica y oxidada, repleta de pedazos de tela, madera corrompida, tuercas, alambres y olvido. Era como si siempre hubieran estado ahí, pero no hubiera sido capaz de verlas. Alvaro Ledesma retrata en su obra fotográfica una parte de nosotros mismos que solo una mirada artística puede rescatar de la realidad; las Marionnettes en cambio son una parte de nosotros mismos que su mirada rescata de nuestra imaginación.

El mundo de las Marionettes me llevó instantáneamente al teatro que más amo, ese teatro que a pesar de oler a viejo está lleno de vida. El teatro de la memoria de Tadeusz Kantor, repleto de maniquíes y papel de embalaje. La muerte entendida como desmemoria, y el arte como una forma de rescatarse a uno mismo de entre tanto olvido. Sobre el objeto en la obra de Kantor dice Marcos Rosenzvaig: “el sujeto cae prisionero de su propia ilusión, mientras que el objeto, inaccesible, continúa su periplo por el mundo, sobreviviendo al hombre”. Eso mismo ocurre con cada elemento que, recuperado de una vida anterior, recicla su existencia en arte, en Marionnette.

Los detalles que conforman cada personaje de Marionnettes resurgen juntos de un olvido que no les pertenece, reclamando ocupar un lugar que no es otro que aquel que dedicamos a nuestros sueños. Un lugar lleno de vida, un lugar lleno de ese olvido que está lleno de memoria. Marionnettes es teatro a la espera de un soplo, una escultura que cobra movimiento en el recuerdo de cada espectador. Marionnettes es, al fin, una mirada: la de un artista que ve el alma de las cosas.

Texto:Oier Guillan (Escritor, poeta y dramaturgo)